jueves, 26 de diciembre de 2013



Esta es una foto que sacó una amiga de mi mamá en la playa. El famoso "Loco del avión"; un tipo que durante unos días casi todas las tardes, casi siempre a la misma hora, sobrevuela la costa con su avión haciendo piruetas en el aire. La atracción dura unos pocos minutos, lo suficiente como para dejar a una buena parte de los bañistas mirando para arriba con cara de susto, como si el avión pudiese caer al mar. -Como poder, puede, de hecho siempre lo pensamos: "Mira si un día se cae..."-
Esta foto en mi casa, está en un cuadrito frente a mi cama. Es lo primero que veo cuando me levanto. Para mí, es una imagen hermosa. Es como volver un rato a la playa ni bien te despertás, desde la cama y en cualquier momento del año.
Ahora que estamos en plena época de cortes de luz, temperaturas que derriten el asfalto y la paciencia por debajo del índice de normalidad, reflotan las ganas de viajar y conocer lugares nuevos o volver a lugares conocidos.
Por mi parte, vuelvo a mi casa cerca del mar, después me alejo, cruzo la cordillera y vuelvo a acercarme a él. Voy a viajar en avión y a salir del país sola -"sola" léase como "sin mamá y papá"- por primera vez; algo que, salvando el viaje en avión, me genera de todo menos miedo.
Casi como una tradición, llego a fin de año queriendo terminarlo. No me produce melancolía, ni tristeza, ni tampoco creo que "lo mejor está por venir". Lo que está por venir no lo conocemos, y probablemente lo valoremos mucho después de que haya pasado, así que no me preocupa.
Sacarse un año de encima es un alivio. Y es necesario despedirse de él; si es con bronca, mejor. Despedirlo con bronca es como decir "No me vas a cagar de nuevo", y está bueno eso porque al año siguiente seguro te acordás de ese momento pero ya te mandaste la cagada y es tarde; ¡pero no importa! porque a fin de año tenes otra oportunidad para decir "Nunca más" y después ver si fracasas en el intento, o no.
Para ir cerrando, voy a hacer lo que se hace a fin de año: pedir deseos.
Este año tengo uno solo. Justicia.
Nada más.

Chau, chicos.

Nota mental

El amor puede estar a la vuelta de la esquina... yéndose con otro.