Reconozco que estos reencuentros me cargan de una emoción particular, entre nudos en la panza y alegría. Del club me fui contenta, sabiendo que pronto podría volver.
Caminé hasta la avenida para volver a casa, escuchando y cantando IKV, y como tenía tiempo de sobra entré a un mal llamado "Todo por $2" (mal llamado porque ya no existe más comprar por $2, salvo que compres caramelos o chicles en un kiosko).
-Los pinceles marca Tigre son muy conocidos y frecuentados por los estudiantes o aficionados del arte. Son de muy buena calidad y salen la mitad que los pinceles de primeras marcas. Generalmente, vienen en paquetes de seis u ocho unidades; a veces de distinto número, o no.
La última vez que conseguí estos pinceles fue en marzo, en un bazar chino del centro, en Corrientes y Callao.-
Entré al bazar con menos expectativas que las que tuve cuando entré ayer a la librería. A la derecha del pasillo, estaban todos los pinceles Tigre colgados en sus paquetitos. Había tanta variedad que no sabía cuál elegir. Estuve casi veinte minutos mirándolos hasta que me decidí y agarré dos paquetes, fui a la caja, pagué, subí aún más el volumen de IKV y me fui.
Llegué a mi casa emocionadísima.
Dos grandes hallazgos seguidos, ambos impensados.
Caballito: gracias, otra vez.
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